Fragmentación del ADN espermático y sus controversias

La fragmentación de ADN en espermatozoides consiste en la presencia de roturas en una o las dos hebras del ADN de los espermatozoides.

En un seminograma de los que realizamos habitualmente se valoran la movilidad, concentración y morfología de los espermatozoides; pero no se valora la fragmentación. Dentro de una muestra de semen vamos a encontrar espermatozoides con y sin fragmentación, lo que determinamos en un análisis de fragmentación es el porcentaje de espermatozoides fragmentados en una muestra de semen. Podríamos definir dos tipos de fragmentación que se detectan con distintos test, dependiendo de si las alteraciones afectan a una hebra (rotura de cadena sencilla) o afectan a las dos hebras (rotura de cadena doble) del ADN. Las roturas de cadena sencilla se detectan con test como SCD o TUNEL, que son los que habitualmente utilizamos para analizar la fragmentación. Para tratar las muestras con este tipo de fragmentación elevada pueden utilizarse las columnas de anexina llamadas MACS, que van a retirar de la muestra la mayoría de espermatozoides que tienen fragmentación. Las roturas de cadena doble se detectan con un test llamado COMET NEUTRO que se realiza en el laboratorio del CIMAB, y que tienen disponibles los centros que colaboran con ellos. Para eliminar los espermatozoides con fragmentación de cadena doble ha empezado a utilizarse el Fertile Chip, una cámara especial donde se deposita la muestra de semen sin tratar, y la porción que se recoge contendría los espermatozoides sin fragmentación, listos para ser utilizados en una microinyección (ICSI). La fragmentación se ha relacionado con mala calidad embrionaria, fallos de implantación y abortos de repetición. La tendencia reciente a analizar las roturas de cadena doble es debida a que los análisis de fragmentación que realizamos habitualmente no la detectan, por lo que, si hubiera un problema de fragmentación de cadena doble, seguiría enmascarado. ¿Por qué no se realiza a todos los pacientes? Nos hacéis esta pregunta habitualmente, y, como en muchos casos, es difícil de responder. El sobrecoste de los análisis hace que se valore con cautela la necesidad o no de realizarlo. En general, es cierto que en la mayoría de los centros no se hace de rutina en un primer ciclo, pero si os encontráis un centro en el que os lo ofrecen en los primeros análisis tampoco desconfiéis, simplemente tienen buenos resultados haciéndolo así y lo extienden a todos los pacientes debido a su propia experiencia. Los centros intentamos actuar siguiendo los estudios y protocolos validados, pero las diferencias entre centros se deben a la experiencia de cada equipo y sus resultados. Hay estudios que analizan el uso generalizado de los análisis de fragmentación y no encuentran diferencias en los resultados, es decir, parece que usado de forma generalizada no ayuda a todos los pacientes; pero, por otro lado, en algunos casos sí nos va a resultar de utilidad, así que la cuestión está en identificar esos casos a tiempo para poder maximizar las posibilidades de éxito. Es necesario confiar en el criterio de vuestro equipo médico. Algunos ejemplos de casos en los que se puede recomendar un análisis de fragmentación son: Infertilidad de origen desconocido, fallo de implantación, aborto de repetición, varicocele, mala calidad embrionaria o episodios de fiebre elevada. ¿Qué provoca las controversias respecto a la fragmentación? - Los resultados de un análisis de fragmentación pueden cambiar de una muestra a otra, sobre todo en la fragmentación de cadena sencilla. - Las causas de fragmentación parecen ser diversas y provocadas tanto por factores internos fisiológicos (por ejemplo, varicocele), como por factores externos o de exposición (tóxicos, tabaco, café, infecciones…). Lo complicado de la causa es que en muchos casos no es detectable y el enfoque para solucionarlo consiste en cubrir todos los frentes posibles. Por esa razón, los antioxidantes utilizados para mejorar la fragmentación no funcionan en todos los casos. - La fragmentación de los espermatozoides puede ser, en parte, reparada por el ovocito. Si la calidad del ovocito es buena, tendrá mayor capacidad de reparación que un ovocito de menor calidad. - Un estudio muestra que los espermatozoides seleccionados mediante ICSI presentan menor fragmentación de cadena sencilla, por lo que podríamos, en la práctica, estar utilizando los mejores espermatozoides de la muestra, disminuyendo así el efecto de la fragmentación. Como podéis ver, es un tema mucho más complejo de lo que parece en un principio, también para nosotros. Personalmente, he tenido muy buena experiencia en el uso de los distintos métodos para mejorar la fragmentación en segundos ciclos, pero lo fundamental es que confiéis en vuestro equipo de médicos y embriólogos clínicos, y os dejéis aconsejar en lo que es mejor para cada caso en concreto. Ellos son los que tienen toda la información y los que más saben de vuestro caso.

M.

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