La espera y los (no) síntomas

Una de las partes más duras del tratamiento es el momento de espera entre la transferencia o inseminación y la prueba de embarazo. La razón de que en muchos sitios lo encontréis como la palabra betaespera es porque la prueba de embarazo se realiza con una detección en sangre de la beta-HCG.

En los días que dura la espera nos invaden muchas emociones: ilusión por el posible positivo, miedo a un negativo, nervios ante la incertidumbre, estrés...sensaciones que muchas veces nos van a hacer muy difícil la espera. Además, en caso de haber hecho ya otros tratamientos, todos estos sentimientos pueden acumularse a los de las esperas anteriores.

Personalmente, mi principal recomendación es la desconexión. Generalmente el reposo que se indica es relativo, es decir, que no se pueden hacer grandes esfuerzos pero no es necesario tampoco quedarse en cama, hay que hacer vida normal. Así que yo siempre que me preguntan contesto lo mismo: PLANES. Tener pensados planes para desconectar puede hacer que los días pasen más rápido. Pueden ser en pareja, en solitario, cine, paseos tranquilos, masajes, excursiones, vacaciones (si es posible) o maratones de series si tenemos que quedarnos en casa. Sobre todo son muy recomendables los planes en los que te cuides a ti misma, que te premies por lo bien que lo has hecho y por la valentía que has tenido de llegar donde has llegado.

Otro de los aspectos que generan mucho estrés son los síntomas. Ya hemos hablado de que es un momento emocional complicado, por lo que muchas personas pasan los días pendientes de cualquier señal que pudiera ser indicativa de un positivo. Es completamente normal, ojalá existiera algo que pudiéramos señalar y que pudiera ser inequívocamente una señal de que todo va bien o al contrario, de empezar a prepararse para un negativo, pero el hecho es que esa señal no existe.

En cada charla que tenemos después de la transferencia intento transmitir esto: no hay que agobiarse con los síntomas en absoluto, pero siempre me quedo con la sensación de que he tenido poca capacidad de convencimiento.

Así que para escribir este post le pedí ayuda al maravilloso grupo de apoyo en Twitter que podéis encontrar como #infertilpandy. Todos los síntomas de los que os voy a hablar son en base a sus experiencias reales en las esperas.

¿Por qué no hay que agobiarse con los síntomas?

Porque son variadísimos, tan variados que empiezan por no tener síntomas. Sí, hay muchísimas mujeres que no tienen ningún síntoma, como si nada estuviera ocurriendo, y eso provoca en muchas ocasiones un desánimo absoluto, cuando no hay razón para ello. Si no tienes síntomas, no significa que algo vaya mal.

Otro de los síntomas muy comunes y que más preocupan son las molestias similares a las que se tienen cuando vas a tener la regla. Imaginad, sientes que te va a venir la regla, ¿Cómo no vas a desanimarte? Pues resulta que tampoco hay razones para desanimarse en este caso porque les ocurre a muchas mujeres que luego tienen un positivo.

También causan mucha preocupación los manchados. Lógicamente, lo último que queremos ver en estos días es un manchado, da igual del color que sea, para nosotras es una señal de que la regla va a venir. Pero en la espera es distinto, un manchado puede ser de la propia manipulación cuando ha habido transferencia o incluso ser un sangrado de implantación, provocado por el embrión cuando se está implantando. Así que es otro síntoma que no nos va a ayudar a salir de dudas y que por tanto, hay que tomarlo con toda la calma que nos sea posible en este momento, siempre consultando con vuestros médicos para que estén al tanto de todo y os digan qué es lo mejor que podéis hacer en cada caso.

Ya hablando de síntomas se podría decir que hay casi tantos síntomas como mujeres, y algunas los han sentido sólo en sus esperas positivas y otras tanto en las positivas como en las negativas y eso es por una razón, muchos de los síntomas son provocados por la propia medicación.

Como os he comentado hay quien no tienen ningún síntoma, pero también hay quien tiene muchos síntomas, quien tiene uno solo, a quien le varían los síntomas entre las distintas esperas y quien tiene siempre los mismos. Para que veáis hasta qué punto hay variabilidad, os hago un resumen de los síntomas que me han comentado:

- Pechos: más sensibilidad, dolor, otras aumento de tamaño y otras, incluso, aumento y disminución. También algunas observan cambios en los pezones y mayor sensibilidad.

- Hinchazón: tanto generalizada como en la zona abdominal.

- Dolor de riñones.

- Palidez.

- Pinchazos en la zona del útero: como los que se producen con la regla.

- Molestias en el sistema digestivo.

- Cambio en la posición y estado del cervix.

- Cansancio y sueño: muy común cuando se está tomando progesterona.

- Insomnio.

- Dolor de cabeza.

- Olfato sensible.

- Ganas constantes de orinar.

- Sensación de Síndrome Premenstrual

Con estos ejemplos espero que veáis que los síntomas no son una señal fiable de nada, por lo que no debe preocuparos el hecho de tenerlos o no tenerlos, no va a determinar vuestro resultado.

Durante todo el tratamiento sufrimos de mucho estrés, por lo que hay que intentar reducirlo al mínimo y sobre todo en el momento de la espera. Intentad que los síntomas no sean otra fuente de estrés.

Para terminar aquí os dejo dos post que hablan sobre los síntomas de la espera:

- Mamá al cuadrado

- Mi nube violeta

Y aquí tenéis un capítulo muy interesante del podcast de FIV Madrid:

- 187. Las dos semanas más largas

Mucha energía y mucha suerte a todas las que estáis en espera.

M.